8.7.09

salto


El SuperArrow se detiene solamente cuando ella acaba un capítulo. El tren magnético cruza las llanuras y los valles a una velocidad constante de 700 kph, aunque una mañana sin viento se registró un máximo absoluto de 726 kph - récord que aún permanece sin romper.

Esa asombrosa velocidad inigualada se consiguió atravesando la estepa rusa. Era primavera y la tundra brillaba bajo un sol gélido con millones de colores inesperados. El aire era tan frío y estaba tan quieto que las mariposas del heno se elevaron unos metros desde el manto de flores preguntándose si la Tierra se había detenido.

Ahora ella lee el penúltimo capítulo de una novela de novecientas páginas y contiene la respiración durante los treintaiseis minutos que le lleva recorrer las líneas del clímax hasta el desahogo final.
Al terminar, coloca el marcador - una larga cinta de seda roja - y cierra el libro. Mira el paisaje borroso por la ventana y se da cuenta que el SuperArrow comienza a desacelerar para detenerse en la próxima estación, veinticinco kilómetros más adelante.

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3 comments:

noemi dijo...

Los metros y trenes son puentes de paso del aquí y ahora al allá (en el libro) y entonces...

Veronica dijo...

http://aticosinascensor.blogspot.com/2009/07/weird-fishes-award.html

Veronica dijo...

Bueno, a mi me ha pasado. Eso de aguantar la respiración y leer compulsivamente el último capítulo de un libro... alguna vez he perdido el tren así.