A veces a las doce de la noche la vida estalla en mil millones de pedazos caóticos, como si fuera un cristal atravesado por una bala. No es un estallido imponente, con trozos girando en cámara lenta y brillando a la luz de la luna o bajo luces de marquesina - es interno, es una explosión sorda y mutilada, como la tos de un genio viejo y cansado, que nos llega enmudecida desde el fondo de una lámpara de aceite.
La explosión es invisible a los ojos del mundo, pero es tan palpable como una piedra en el zapato o un trocito de hueso en el estofado.
Cuando la vida nos explota en mil milones de pedazos a las doce de la noche nos convertimos en surfistas de la vida. Después del shock inicial, tratamos de mantener el equilibrio sobre uno de esos pequeños trozos de cristal irregulares, lanzados al espacio a toda velocidad por una fuerza mayor que no eres capaz de controlar o entender.
Y somos surfistas amateurs, no tenemos el debido entrenamiento ni la preparación adecuada. Lo único que podemos intentar es no hacer el ridículo. Poniendo toda la energía en una sola meta: mantenerse en pie lo mejor posible.
En eso vamos todos. Y dependemos sólo de la suerte. De que una nueva bala no astille aún más nuestra tabla de surfista aficionado, de que la próxima ola no sea monstruosa, de que uno no pierda totalmente las ganas de mantener el equilibrio.
¿Cabe alguien más sobre esa tabla de surfing de cristal astillado?
No. Vamos solos. Esa parece ser la regla principal del juego.
el bodegón
20.5.13
17.5.13
abisal
eso siempre me gustó de tí
cuando dije que viviríamos en una ciudad submarina
ya tenías puesto el traje de buceo
y llenabas los tanques de oxígeno
13.5.13
romper la rutina
romper la rutina
ir en auto una noche de domingo
(sin destino
después de ducharse
antes de ir a la cama)
ponerse chalas, shorts
salir a la ambiguedad
viajar escuchando radio
(las noticias de las diez)
aparcar
(supermercado abierto 24 horas
carro de compras)
entrar por nada
probar fruta
llevar una bolsa de croissants
moler 300 gramos de café
leer etiquetas
(como fanstasma eléctrico
perdido entre pasillos
junto a otros engendros
que engañan hábitos
entre luna y florescencia)
8.5.13
revisión
¡qué verguenza , shame on me!
he escrito tanta poesía mala
quizás me den un Guiness
sólo quiero escribir
de vez en cuando
receta:
tus manos líquidas
la curvatura del agua alrededor
y una vida sin gravedad planetaria
síndrome uterino , dices
aún así preparo mi nueva espada
de descabezar adjetivos
avanzo en primera fila invasora
contra las fortificaciones de mi necedad
23.4.13
baúl y resignaciones
lo IN ya no es leer en el baño, es llevar un libro, un BIC y jugar SUDOKU
¿te acuerdas de ese casette Sony 90 minutos que grabamos un domingo en la mañana con los LPs de la Deniece Williams?
fue en los '80 - en otro siglo. cuando fumar era legal. cuando íbamos al cine a pie y esperábamos despiertos hasta las dos de la mañana el viento del mar
guardé esos tiempos en una caja de cartón que traje del supermercado. allí encontré este casette y otros más: el de Chameleon, donde hacen el tema de Herbie Hancock que nos gustaba
hallé otras cosas, pero no voy a quitarle aderezo a los recuerdos esta vez - sólo te cuento que al fondo había un paquete aplastado con dos TIME con filtro, 50% nicotina, todavía con olor a tabaco. testigos con resaca de tiempos primitivos
encontré una foto tuya. bailando. la puse en el espejo y pretendo dejarla ahí hasta que las velas no ardan
o hasta que toda la basura del mundo solidifique en una luna de hielo más allá de Plutón - que ahora ni siquiera es un planeta. pero, por ahora, me basta con dejar el libro y el BIC en la repisa hasta la próxima vez que vaya al baño
7.4.13
la fragilidad de la venganza ósea
no Jenni, la calavera no viene por tí
sueña en tu pijama transparente
una quietud de nenúfares espera
que atravieses la brisa del sol
envuelta en seda china
en esta soledad de panal abandonado
la calavera no viene por tí
6.4.13
túnel
sutil, el rojo se apodera de la memoria
los colores del pasado se desvanecen en comodidad - en una sonrisa tolerante - faltos de la pasión, las luces y las campanas de entonces.
quedan como una polaroid olvidada en la mesa de una cafetería de camino secundario - donde se echa en el estanque algo de bencina, donde se toma café añejo, donde venden lentes de sol desechables - one dollar - made in China.
las llaves en el motor
los colores del pasado se desvanecen en comodidad - en una sonrisa tolerante - faltos de la pasión, las luces y las campanas de entonces.
quedan como una polaroid olvidada en la mesa de una cafetería de camino secundario - donde se echa en el estanque algo de bencina, donde se toma café añejo, donde venden lentes de sol desechables - one dollar - made in China.
las llaves en el motor
y el camino hacia el túnel del futuro
dulces sombras y oscuridad
allá, lejos
al fondo
un ojo
de
luz
roja
12.3.13
hombre segmentado
Colecciono trozos de la ciudad como si fuera un general que trata de armar el mapa de un imperio enemigo encontrado entre los restos de un botín, ordenando y reordenando los pedazos sobre una mesa inmensa, buscando algún punto débil en las murallas que defienden la capital.
Voy por calles, librerías y cafés solitarios, en los que me siento a media mañana bebiendo el sol que le llega lejano y tibio. A veces experimento la sensasión de estar bajo una piscina, rodeado de sonidos sin forma y de reflejos celestes - en una dimensión desconocida, de tiempo lento y de luces oblicuas - y palpo el bolsillo derecho del pantalón para sentir la llave del cajón inferior del escritorio, donde guardo las estrellas de un cielo nocturno, traficado en secreto a través de aduanas de todo el mundo.
En una caja de madera labrada conservo las viejas armas de mi existencia. Las balas de plata, el martillo y las estacas. La caja ha permanecido cerrada y en sombras por mucho tiempo y su recuerdo se adormece con los años. La vieja guerra sigue en alguna parte del mundo, según sabe de cuando en cuando, pero las batallas se me confunden en la memoria y el miedo que se aferraba a la piel bajo un cielo en llamas me parece ahora un sentimiento extraño: algo escuchado de pasada en un mercado, o tal vez, leído sobre un cartel desde la ventana de un bus en marcha.
Voy por los días fumando un cigarrillo a pesar de todo, bebiendo pócimas para el espíritu y pasando páginas de una sonriente irrealidad. Nada profundo. Mientras lavo a mano platos y vajilla bajo un chorro de agua caliente y espuma de jabón, canto con el estéreo "these mist covered mountains, are a home now for me...", una brisa marina seca el sudor de la espalda y por unos segundos vuelvo a sentir cierta exactitud geográfica y esa segura vectorialidad que creía perdidas.
Voy por calles, librerías y cafés solitarios, en los que me siento a media mañana bebiendo el sol que le llega lejano y tibio. A veces experimento la sensasión de estar bajo una piscina, rodeado de sonidos sin forma y de reflejos celestes - en una dimensión desconocida, de tiempo lento y de luces oblicuas - y palpo el bolsillo derecho del pantalón para sentir la llave del cajón inferior del escritorio, donde guardo las estrellas de un cielo nocturno, traficado en secreto a través de aduanas de todo el mundo.
En una caja de madera labrada conservo las viejas armas de mi existencia. Las balas de plata, el martillo y las estacas. La caja ha permanecido cerrada y en sombras por mucho tiempo y su recuerdo se adormece con los años. La vieja guerra sigue en alguna parte del mundo, según sabe de cuando en cuando, pero las batallas se me confunden en la memoria y el miedo que se aferraba a la piel bajo un cielo en llamas me parece ahora un sentimiento extraño: algo escuchado de pasada en un mercado, o tal vez, leído sobre un cartel desde la ventana de un bus en marcha.
Voy por los días fumando un cigarrillo a pesar de todo, bebiendo pócimas para el espíritu y pasando páginas de una sonriente irrealidad. Nada profundo. Mientras lavo a mano platos y vajilla bajo un chorro de agua caliente y espuma de jabón, canto con el estéreo "these mist covered mountains, are a home now for me...", una brisa marina seca el sudor de la espalda y por unos segundos vuelvo a sentir cierta exactitud geográfica y esa segura vectorialidad que creía perdidas.
9.3.13
averiado
recuerdo que los Trammps cantaban "detén la noche" y nos sentíamos señores feudales de un trozo de aire en lo alto
mientras nos licuábamos en sueños
después vino Louis convenciéndonos que el mundo es maravilloso
y que bastaban las ganas
que la guerra estaba ganada con el convencimiento del camino justo
y que podíamos confiar en las estrellas
después no vino nada
sólo imágenes de desesperación
en una búsqueda cada día más estéril, más difícil
más de elefante que vaga
quemando un poco de tiempo
antes de encaminarse a su ausencia definitiva
26.2.13
tarde de tormenta

hoy en la tarde una mujer pasó por la vereda de enfrente
tenía algo del pasado de todos:
un aire a desiertos
mandolinas
aroma de café cocinado a fuego
entre risa de piedras
todo era blanco y el viento sur
traía nieve y un frío opaco sobre la ciudad
y me vi por descuido en el reflejo-vitrina de esta vida
y así maduró este sabor como de mariposas muertas
en el paladar del día
collage - frank h.
12.2.13
un verano naranja

"quiero frescura, quiero dulzura también
un verano naranja, quiero ese sabor
juventud y naranja, contigo y con amor
suave, serena, tu imagen me hace soñar
un verano naranja, quiero ese sabor
juventud y naranja - y quiero, quiero tu amor
antes yo era tan serio, ninguno podía hacerme sonreír
era mi vida tan triste, pero llegaste tú
y desde entonces me hiciste sentir que alegre se puede vivir
quiero frescura, quiero dulzura también
un verano naranja, quiero ese sabor
juventud y naranja contigo y con amor..."
- canción 'Un verano naranja', Donald, 1970
collage: frank h.
5.2.13
implacable
el charlista - premunido de minimicrófono y de un proyector a control remoto - explica que las crisis de una sociedad comienzan cuando el enlace espiritual entre el Qué y el Por Qué se debilita.
en un principio todos - líderes y liderados - saben qué hacer y por qué las cosas se hacen.
con el tiempo y con el crecimiento cuantitativo exponencial tal nexo vital se va desvaneciendo y los líderes dejan de saber Qué mientras los liderados olvidan el Por Qué.
así, una ola de desconfianza se extiende por la sociedad, primero como un rumor de ríos bajos o un aleteo de pájaros yéndose. después, se abre camino un desapego frío, un ellos y nosotros, como una herida que se niega a sanar con discursos o decretos.
una ley inflexible de la que ninguna sociedad puede escapar, dice el charlista.
quizás estos procesos desintegradores también existan en cada uno de nosotros, tal vez medren en los íntimos mecanismos de relojería de uno mismo.
es que ¿no nos llega a todos esa sensación repentina de ya no saber qué hacer... y no todos a veces (levantando la vista de un plato lleno de alitas de pollo horneadas con salsa tejana) le buscamos un sentido, un por qué, a la vida que pasa caminando por la vereda?
en un principio todos - líderes y liderados - saben qué hacer y por qué las cosas se hacen.
con el tiempo y con el crecimiento cuantitativo exponencial tal nexo vital se va desvaneciendo y los líderes dejan de saber Qué mientras los liderados olvidan el Por Qué.
así, una ola de desconfianza se extiende por la sociedad, primero como un rumor de ríos bajos o un aleteo de pájaros yéndose. después, se abre camino un desapego frío, un ellos y nosotros, como una herida que se niega a sanar con discursos o decretos.
una ley inflexible de la que ninguna sociedad puede escapar, dice el charlista.
quizás estos procesos desintegradores también existan en cada uno de nosotros, tal vez medren en los íntimos mecanismos de relojería de uno mismo.
es que ¿no nos llega a todos esa sensación repentina de ya no saber qué hacer... y no todos a veces (levantando la vista de un plato lleno de alitas de pollo horneadas con salsa tejana) le buscamos un sentido, un por qué, a la vida que pasa caminando por la vereda?
19.1.13
paz
paz es una palabra que tiene solo singular
paz
como si hubiera solo una
pero hay paz tranquila
paz frìa
paz afectuosa
paz mortal
paz interna
mental
y espiritual
(que deben ser màs o menos lo mismo)
hay paz diplomàtica
paz tensa
esa en espera de la pròxima guerra
está también la paz con uno mismo
(¿la màs difìcil?)
paz eterna, momentánea,
interesada, honesta,
obligada, transparente...
paz de sendero y paz de llegada
paz tiene solo singular
en esencia
quizàs es solo una
algo
para que nos aclare en algún momento
la vida
paz
como si hubiera solo una
pero hay paz tranquila
paz frìa
paz afectuosa
paz mortal
paz interna
mental
y espiritual
(que deben ser màs o menos lo mismo)
hay paz diplomàtica
paz tensa
esa en espera de la pròxima guerra
está también la paz con uno mismo
(¿la màs difìcil?)
paz eterna, momentánea,
interesada, honesta,
obligada, transparente...
paz de sendero y paz de llegada
paz tiene solo singular
en esencia
quizàs es solo una
algo
para que nos aclare en algún momento
la vida
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