27.12.04

los piojos cuentan nuestra Historia


Los piojos humanos parasitan de manera exclusiva en nosotros. Desde siempre. Por lo tanto sus poblaciones se separan, juntan y mezclan siguiendo los movimientos de las poblaciones humanas.
Este hecho básico es la idea del biólogo David Reed al estudiar la genética de las poblaciones de piojos humanos, sus cambios y evolución. A nadie se le había ocurrido.

Si bien todos los piojos parecen iguales, encontró dos tipos genéticos bien diferentes. Uno que domina en América y otro que se encuentra en todo el resto del mundo. Es decir, algo muy drástico ocurrió a la población humana americana que la aisló por mucho tiempo del resto de las poblaciones humanas mundiales.
Sus piojos así lo cuentan.

No sólo eso, Reed encontró que el piojo mundial tiene mucho menos diversidad genética que el americano. Algo muy dramático ocurrió allí también. Las poblaciones humanas llegaron hace 100,000 años a un cuello de botella genético - así lo cuentan los piojos.

Hasta ahora los piojos han contado que hace un poco más de 1 millón de años, salió de África una enorme población humana, portando piojos por supuesto. Ambas poblaciones se expandieron y evolucionaron por Asia y Europa. Atrás, en Africa, quedó otro grupo de humanos y sus piojos.
Unos 900 mil años más tarde se produce una nueva ola humana desde Africa. Esta vez los humanos y sus piojos son diferentes.

La nueva oleada de humanos va extinguiendo a los anteriores a su paso, pero en Asia se produce la convivencia. Durante este tiempo, en esa zona, piojos antiguos y modernos habrían infectado a ser humano. Sobreviene la última glaciación y éste grupo humano migra a América. Suben después las temperaturas y ambas poblaciones se separan. Los piojos cuentan la misma historia ya que se suponía por otros medios.

Y fíjense, los piojos han contado también que hace sólo unos 45,000 años atrás comenzamos a usar ropas.

3 comentarios:

unsologato dijo...

Mire ud, qué cosas curiosas nos cuenta Doc.
Lo que me quedó clarín es que todos los seres humanos somos unos piojosos. Al parecer nunca me agarré piojos, pero en Juan Fernández, las paradisíacas ínsulas de mi juventud, las pulgas eran cosa seria. Son islas pulguientas.

No encontré el cuadrito de Hockney, pero tu comentario me sirvió para descubrir a este pintor que no tenía en mi galería de Arte. No me fascinó, pero tiene algunas cosas interesantes. Me gustaría ver el cuadro de que hablás, pero si es de tamaño muy grande no va a poder ser bilocado, sorry... Podrías mandarte un post con ese cuadro y algunas variaciones oníricas al respecto. Digo...
abrazo pintado!!!

Cpunto dijo...

Nunca tuve uno aunque una vecina me amedrentaba constantemente con lanzarme uno, todo por un columpio. Y una tía siempre me decía "pioja" por lo trepadora, movediza, saltarina. Mira que viajados y testarudos han salido estos bichos.

frank dijo...

Una interesante fauna nos ha acompañado en el camino. Parásitos de todo tipo, dependiendo del ambiente y del lugar. Y adentro una flora bacteriana increíble, que vive con y para nosotros, ayudándonos en gran sentido.
En mi vida científica nunca me he metido en esos campos, pero debe ser re interesante.
Bueno, yo generalmente toco estos temas de ciencias aunque sean los menos leídos y contestados.
Pero es mi ser, los seguiré posteando. Es un vicio del que no quiero liberarme.