20.6.06

la orgía de los peces mariposa


dijiste que debíamos ir un poco antes de las cinco.
a esa hora el agua está tan quieta y transparente que podemos ver el fondo. los corales, las esponjas, las gorgonas meciéndose con la marea, los peces pequeños desapareciendo entre las rocas en cuanto avistaban la sombra del bote.

tienes una remada lenta, pero vigorosa - metes la madera en el agua con cariño, sin ruido y empujas hacias atrás, suave y constante, usando un poco el peso del torso para terminar produciendo inercia.

allí donde termina la mesa coralina lanzamos el peso para anclar el bote y nos vamos al mar. "por aquí", dices, "vamos".
nadamos unos cinco minutos sobre el precipicio - los corales del fondo están a cinco metros de nosotros, pero se acaban de manera repentina.
entonces es como saltar al vacío desde una nave espacial: de pronto la oscuridad, el mar sinfín y uno flotando sobre la inmensidad.

"vale la pena", has dicho y es verdad.
unos minutos después de las cinco comienzan a llegar los peces - decenas, cientos, miles.
vienen de todas partes en filas ordenadas, como trenes, nadando sobre el fondo de arena - un silencioso rito de millones de años.

son peces mariposa - blancos, amarillos, rojos, moteados, rallados - decenas, cientos de trencitos que fueron formando una inmensa carrusel sobre el fondo. miles, nadando todos a un mismo ritmo, como guiados por unos tambores que se escuchan allí desde el nacimiento del mundo.

de pronto, sin una señal visible, sin que nos percatemos por qué, comienza la orgía - las hembras se separan del vórtice y nadan a toda velocidad hacia arriba, seguidas por decenas de machos.
a pocos metros de la superficie la hembra ovula y cinco o seis machos que han logrado seguirla lanzan al mar su leche de machos. inseminan los huevitos flotantes en un baile febril y vehemente. entonces, la hembra desciende, tan rápido como subió, pero allá sube otra, y allá otra, y otra más...

por veinte minutos el mar es una inmensa fiesta de locura sexual, lujuria y apremio - un fogoso carrusel de vida, perpetuándose callada y respetuosa - sin necesidad de palabra alguna, en un ritual simple - sin dobles sentidos, ni papeles, ni declaraciones.

esa noche, con una luna como moneda en la ventana, te propongo imitar a los peces mariposa. "no vale", dices, "ellas tienen cinco o seis machos cada una".
sólo se me ocurre contestar que lo haría de cinco o seis maneras diferentes.
no recuerdo si cumplí la promesa.

(collage - frank h.)

4 comentarios:

e. dijo...

¿Memoria selectiva?

Hermosa imagen... hermosa historia... hermoso post... It´s great to be back!
Besos, e.

frank dijo...

ja ja ja ...- oh yes, welcome back, then!

Cpunto dijo...

collages maravillosos!!
screensarver me mató!

frank dijo...

gracias, cpunto
i am totally flattered!