25.10.06

nocturno

"waiting for the break of day, searching for something to say, flashing lights against the sky, giving up I close my eyes"


nuestra novela no despierta hasta la mañana
con las primeras luces del día
la pesadilla forma círculos de letras
insectos de capa negra
celebra ritos caníbales
más antiguos que el Big Bang
encendiendo esperanza como fogatas
que muerden el aire de Stonehenge
y bailan alrededor
riendo, tragando - salvajes
crueles matronas medievales
y nuevamente
la única esperanza huérfana
serán las propias uñas
y los dientes
y las ganas que queden
reliquias
en un cajón
de velador museo

(imagen - Yuri Shin)

5 comentarios:

bai dijo...

La esperanza huérfana... Un cierto toque de ansiedad con la sensación de mareo tras andar días y días en círculo; un desgarro en el alma amedrentada en la oscuridad de un rito oculto.

Sólo es mi pensar.

Un beso claro.

noemi dijo...

parte de nuestra novela se fragua en las noches y se actúa en los días, y a veces al reves.

frank dijo...

gracias por la visita, Bai - muács!

así es Noemí, ya alguien dijo que la vida es un escenario de teatro - gracias por la visita!

Ligeia dijo...

Mi mórbido estado del nervio auditivo hacía que la música fuera intolerable para mí a excepción de ciertos sonidos de cuerda, por eso su voz calmaba mi ira como una conmovedora sinfonía sólo similar a las cuerdas de un violín stradivarius...
Estaba ciego, desprovisto del alma, después supe que caminaba sin corazón... Pues ella sin remordimientos lo había extraído como un verdadero triunfo de las cosas etéreas. Huía de la amenaza de su sonrisa perfecta, de sus corrientes de aire, pues sabía que le pertenecía a su Padre. Mi pulso se debilitaba constantemente a causa de su saliva, estaba muerto en circunstancias reales... Su sola conversación, daba entendimiento a los muchos misterios en que me hallaba inmerso, sus conocimientos de ciencias exactas, sus letras escandalosas, engalanaban su ataúd en las mazmorras...
No conforme con sus letras devoradoras, empeñé algunos residuos de mi alma gélida un par de siglos...
Mis cálculos circulares y geométricos, mi soberbia y orgullo, los abismos del cuál era adicto, estaban ansiosos por la tiniebla de sus manos ¡No conforme! Quise entrevistarme con la muerte misma, para tener la inventiva real de un auténtico fin, me había revelado su Maestro de la Ópera que antes fuera donde un ángel en cautiverio, que sus alas caídas me mostrarían como último recurso, sus pantanos predilectos...
Solo quise aullar mi INSTINTO NOCTURNO en el segundo perfecto..

frank dijo...

hey, Instinto Nocturno, hija de la noche, loba solitaria ... veremos ...