1.9.06

náufragos


prisioneros entrañables de aquel triángulo geográfico
vivían aferrados al viento y la sal
y cuando las sombras se estiraban
hasta tocarse los cabellos
y la marea baja era la más baja del planeta
buscaban la soledad de lámparas frías
la compañía de unos cojines conocidos
quizás las noticias en la tele
o un casette viejo de Dalaras
algo que les revolcara las lenguas
algo que les apropiara un espacio del cosmos
y lo aliñara como ensalada griega
aceite de oliva, aceitunas negras,
cubos de tomate y queso blanco

no hay celdas
en el punto más pequeño del universo
gozaban del suelo bajo los pies
se incluían gustosos en los giros del propio carrusel
y más que nada
aspiraban esa compañía
de la piel contra piel
esa íntima coalición
entre náufragos de la vida


(ilustración - frank h.)

7 comentarios:

enfantterrible dijo...

Todos somos un poquito náufragos, y en el fondo todos esperamos que el mar nos traiga algo...

unsologato dijo...

Donde haya náufragos dejaré mi gota de mar...

saludo oceánico!!!

omar dijo...

Me gustaría naufragar en buena compañía, y si hay una ensalada griega , mejor.
Un abrazo

Rey muerto dijo...

Quiero más de ese lugar pequeño, como el más pequeño del mundo, donde la sensualidad, la vibración y la calma es mecida con su piel y las olas.

Bellísimo, Frank. Un beso.

Rey muerto dijo...

Tengo problemas para dejarte comentarios en tu blog artístico... No me "quiere", snif.

Elisa de Cremona dijo...

náufragos... he aquí una

frank dijo...

hey, amigos y amigas, muchas gracias por los comentarios

de náufragos todos tenemos algo, dijo alguien por ahí - y es verdad
hace como 20 años atrás escribí un cuentito llamado "el náufrago de la isla eléctrica" - DEBO buscarlo, DEBE estar en algún lado...

sí, algunos están teniendo problemas con comentar e incluso ver mi blog con dibujos - no está en mi poder hacer nada - sólo esperar que blogger vaya afinando el sistema beta - sorry, guys!

bueno, me voy a la cama
noche de luna linda
las nubes se han ido y está estrellado

mañana se inventa el mundo...